Después de estar ausente de la vida en línea algunos días me remito a publicar una breve reseña de lo que ya había mencionado anteriormente: la visita de mi amada mi actual ubicación habitacional. Cabe aclarar que será en orden cronológico, así que va tal y como sucedio.
Día 1: Fui por ella al aeropuerto y después de dar vueltas como pinacate por las 3 terminales (debido a que llegó una hora tarde el avión), tuve la inmensa alegría de verla salir por la puerta de llegada de la terminal 2: radiante, bella y hermosa como siempre. Regresamos a mi flat a desayunar, dejar la maleta (ah, por que viaja más ligera que una pluma, cosa que yo nunca he podído hacer) y estirarse un momento después del largo viaje de casi 8 hrs. Después de eso fuimos a recorrer el centro de la ciudad de Manchester: visitamos el town hall, the hidden jewel, Albert square, Exchange square, St. Ann square, St. Peter Square, la catedral y las calles más comerciales. Para las 4 pm ya estaba más que muerta de tanto caminar así que descansamos en un café y acto seguido nos dirigimos a Old Trafford, para presenciar el partido Manchester United vs. Sunderland. El partido estuvo emocionante, aunque el señor gol nunca aparecio. Pasamos por unos nutritivos kebabs para cenar y nos dispusimos a descansar. Aquí evidencia gráfica de la panoramica del estadio.

Día 2: Visita a York, ciudad con amplio contenido histórico en el noreste del país. Nos levantamos temprano y nos dirigimos por tren a nuestro destino. Visitamos la catedral, la muralla romana y las calles del centro. Luncheamos unos deliciosos cornish pastries (algo así como una empanada mexicana) y tomamos el te por la tarde. Regresamos para cenar en el flat una deliciosa ensalada con una botella de vino y quesos. Aquí una gráfica de la muralla romana con nosotros haciendo historia encima de ella.

Día 3: Visita a Windermere, el lago más grande de Inglaterra con hermosas panorámicas. Nuevamente nos levantamos temprano (esta vez menos que el día anterior) y nos dirigimos en tren a nuestro destino. Pasamos un bonito día caminando entre Windermere y Bowness para llegar y regresar al lago, con un delicioso lunch en un tradicional pub con una impresionante vista de las montañas y el mismo lago. Hicimos un viaje en barco alrededor de la parte más grande y terminamos el día con un helado. Regresamos a cenar a Manchester al curry mile donde disfrutamos de la deliciosa cocina hindú. Aquí se nos puede ver haciendo el ridículo auto-tomandonos una foto en el barco (que por cierto, ya nos salen bastante mejor).
Día 4: Primer día en Londres. Para continuar el agitado itinerario, nos levantamos super temprano y nos dirigimos a la estación de autobuses. Tomamos el de las 8 am y después de 4 hrs. de camino llegamos a la multicitada capital del país. Nos registramos en el hotel y fuimos a lunchear por que teníamos un hambre de pelones de hospicio. Acto seguido fuimos al London Eye donde disfrutamos de un bello y claro atardecer (difícil con el clima de este país) para terminar el día con un paseo por el Tamesis y una deliciosa cena a la italiana. Bajo estas lineas una muestra del final del atardecer que presenciamos durante nuestro paseo.
Día 5: Segundo y último día en Londres. Esta vez no pudimos despegar tan temprano. Ya estabamos bastante cansados y necesitabamos un break. Optamos por bajar a desayunar y regresar a dormir hasta tarde. Logramos rebootear alrededor de la 1 pm para dirigirnos al museo de historia natural y por los boletos del Eurostar. Pasamos por el Big Ben, Westminster, Trafalgar Square y el café de la cripta. Después de eso nos encaminamos al distrito de los teatros para hacer la clásica cena pre-teatro en un restaurante Thai que nos dejó maravillados. Terminamos el día con la visita al Lyceum Theater para disfrutar "El rey león" de Disney. Les recomiendo a todos que la vayan a ver a la primera oportunidad que se les presente. La bella foto muestra el Big Ben y el Támesis de fondo con los protagonistas de este emocionante viaje.
Día 6: Primer día en Paris. Si, se nos hizo conocer Paris a los dos juntos. Ya había estado bueno de conocer ciudades por separado, así que esta vez fue en pareja. Nos dirigimos muy temprano al Eurostar para recorrer el trayecto Londres-Paris cruzando por debajo del canal a través del Eurotunel. Llegamos a registrarnos al hotel y salimos inmediatamente a recorrer la ciudad. Visitamos la Bastilla, el Río Sena, la Catedral de Notre Dame, el Museo del Louvre, el Jardín de las Tullerías y el Barrio Latino, donde cenamos en un ambiente muy bohemio. Regresamos para recuperar energías cosa que no conseguimos con mucho éxito. Cabe aclarar que ese día festejamos nuestro 15avo. aniversario juntos muy, pero muy contentos los dos. Aquí aparecemos cuando vamos llegando al Louvre, por que cuando salimos es una historia muy diferente.
Día 7: Segundo día en Paris. Nuevamente no tuvimos demasiadas fuerzas para continuar desde temprano. Después de la poca exhaustiva visita al Louvre (3 hrs. y no recorrimos ni la quinta parte) más toda la caminata del día anterior, repetimos la misma estrategía del martes en Londres: bajamos al desayuno y regresamos a dormir un poco más. Alrededor del medio día continuamos la visita a la ciudad, esta vez caminando a l'Ile de la Cité, Saint Denis, Saint Germain, el Hospital de los Inválidos, el palacio y jardines de Luxemburgo, la Sorbonne, la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo y Campos Eliseos donde cenamos muy placidamente para regresar inmediatamente después a descansar un poco. Aquí posamos para la cámara con un cielo nublado pero espectacular para el contraste con el clásico monumento parisino.
Día 8: Tercer y último día en Paris. Esta vez logramos levantarnos a una hora apropiada y después de desayunar y hacer el check out en el hotel nos dirigimos a Mont Martre, después comimos en un café cerca de la Torre Eiffel y terminamos la visita a la ciudad con el crucero en barco por el Sena, pasando por la Asamblea Nacional y Pont Neuf entre otros. En cuanto terminamos el recorrido nos dirigimos en metro al hotel por la maleta, después a tomar el Eurostar, para llegar a Londres y tomar el tren de regreso a Manchester. Aquí nuestro último alimento en la ciudad en un tradicional café parisino.
Día 9: Aeropuerto, con una triste despedida. Después de levantarnos en fa para pescar el autobus al aeropuerto y descubrir al llegar que el avión venía una hora tarde, desayunamos tranquilamente en un café del aeropuerto. No hace falta mencionar los sucesos del adios, por que faltarían palabras para describir tales sentimientos. Nuevamente, la tuve que dejar ir por otro largo periodo.
Así pues transcurrieron estos días donde ya me es difícil clasificar cual es la mejor semana de mi vida. En estos últimos meses han sido muchas y la competencia es dura, pero sin duda y creo que todos me darán la razón, esta se la lleva con palmas. He de aceptar que fue una visita express y que anduvimos de un lado para el otro pero como dicen por ahí: lo bailado, lo comido y lo viajado nadie se lo quita a uno.
Ahora que escribo esas lineas todavía recuerdo como gritamos durante el partido del Manchester United, el beso acompañado de la fresca brisa de Windermere, el increíble atardecer en Londres, las carcajadas en el Louvre en la sala de las estatuas y las señoriales cenas en Paris. No se cuando se podrá repetir otra vez, pero lo principal es vivirlo intensamente, cada segundo. Estoy muy contento que lo hayamos hecho juntos para celebrar esta ocasión tan especial y una cosa es segura: cuento los días para volver a verla.