mayo 10, 2006

Madre sólo hay una

Hoy solo quiero escribir una nota rápida a mitad de esta semana en que se celebramos en México el día de la madre. Curiosamente aquí lo hicieron hace varias semanas, el domingo pasado fue el turno de España y el próximo domingo será en Estados Unidos. Estas referencias son debidas a los camaradas que hemos conocido por estos lares y créanme que se extrañaron mucho que en nuestro país fuera en plena semana. Generalmente en Europa se hace algún domingo de mayo para que todos puedan festejar a mamá como se merece.

Pero bueno, ya desvarié mucho con la cuestión cultural. El meollo del asunto es que aproveche la diferencia de tiempo y le llamé a mi madre cuando aquí era cerca del medio día (que para México eran casi las 6 am). Iban a salir muy temprano así que apenas la alcancé para felicitarla. Después de intercambiar unas palabras con mi padre, me la pasó y le canté las mañanitas. Pasados unos segundos en silencio casi rompe a llorar diciéndome que me extrañaba mucho y que quería verme pronto. Tuve que hacer acopio de mucho esfuerzo para evitar que se me quebrara la voz, por que ya se me estaban saliendo las de San Pedro.

Ese tipo de cosas son las que ponen a uno a pensar realmente y le mueven el tapete cuando uno esta a 6,000 millas de distancia de su tierra natal. Pero como dicen por ahí ya falta menos que al principio y aunque no lo crean, comienza la cuenta regresiva para el esperado regreso del Pato Mancuniano.